Desde el CIAD Culiacán, el Doctor José Basilio Heredia y su equipo realizan investigaciones que buscan cuidar la salud de las personas, los animales y la naturaleza al mismo tiempo, usando la ciencia para mejorar lo que comemos y cómo vivimos

Culiacán, Sinaloa, 29 de enero de 2026. La salud de las personas, la de los animales y la del planeta están más conectadas de lo que parece. Bajo esta idea trabaja el Doctor José Basilio Heredia, titular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD), subsede Culiacán, donde se desarrollan investigaciones científicas con una visión integral conocida como Una Sola Salud.
Este enfoque parte de algo sencillo: lo que comemos, cómo se produce y cómo se cuida el medio ambiente al producir alimentos influye directamente en nuestra calidad de vida.
Por eso, desde el CIAD se estudia la producción de alimentos pensando no solo en que sean suficientes, sino también seguros, saludables y responsables con la naturaleza.
“Estamos interconectados: el hombre, la mujer, el ambiente, la sociedad, (por eso) tenemos que buscar hacer nuestros proyectos con un contexto de cuidar el planeta”, explica el investigador.
Por su contribución al desarrollo científico vinculado a los sectores productivos, el Doctor Basilio Heredia recibió el Premio al Mérito Científico 2025 “Dr. César Abelino Ordorica Falomir”, otorgado por el Gobierno del Estado de Sinaloa a través de la Coordinación General para el Fomento a la Investigación Científica e Innovación del Estado de Sinaloa, CONFÍE.
Estas investigaciones abarcan ganadería, agricultura, pesca y acuicultura. El objetivo es reducir riesgos para la salud humana y evitar daños a los ecosistemas. Un eje clave es el aprovechamiento de biorrecursos: materiales que vienen de la naturaleza y que muchas veces se desechan, como cáscaras, semillas o restos de plantas.
Un ejemplo es el mango. En el CIAD se ha encontrado que no solo su pulpa es valiosa, sino también la cáscara, la semilla y hasta la corteza del árbol, donde existen compuestos con propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas.
“Hemos hecho investigaciones con la corteza”, comparte el doctor Heredia, “encontrando compuestos bioactivos con propiedades anticancerígenas y eso es algo de mucho valor porque en el campo, el productor regularmente desecha en los materiales de poda, es donde encontramos la corteza del mango”.
Otra línea importante es la fitoquímica biofuncional, que estudia sustancias naturales de las plantas para cuidar la salud humana, animal y vegetal.
“Es decir, estos compuestos los obtenemos de plantas con tecnologías limpias, tecnologías verdes y los volvemos a poner en la planta, como extractos botánicos para cuidar a la planta de enfermedades y plagas”, explica.
Además de su impacto científico, el CIAD Culiacán trabaja con escuelas y comunidades, impulsa huertos agroecológicos y forma a nuevas generaciones de científicas y científicos. Así, la ciencia hecha en Sinaloa demuestra que cuidar la salud también significa cuidar la naturaleza y pensar en el futuro.