La UAS impulsa la sostenibilidad académica mediante jardines polinizadores y la Carta de la Tierra
27 DE ENERO DEL 2026
BOLETÍN DE PRENSA, COMUNICACIÓN SOCIAL, UAS-UNIDAD REGIONAL SUR
En el marco del Día Internacional de la Educación Ambiental, la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) inauguró el taller “Educación Ambiental en Acción”, una iniciativa estratégica que integra la ética ambiental con la praxis técnica en el mantenimiento de áreas verdes. La colaboración con el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) refuerza la importancia de este programa de sostenibilidad institucional.
La Maestra Raquel Flores Peraza, coordinadora-enlace de la Unidad de Bienestar Universitario, subrayó que el programa “Jardines Sustentables” es el eje rector de esta transformación en la Unidad Regional Sur.
“Aprovechando que estamos en el marco del día internacional de la educación ambiental, el día de hoy se está impartiendo el taller sobre educación ambiental basado en los principios de la Carta de la Tierra aplicados en los jardines sustentables. Con este tipo de talleres la Universidad Autónoma de Sinaloa está fomentando en toda la comunidad Universitaria la conciencia ambiental”.
La Dra. Carolina Ceballos, experta del CIAD y punto focal de la Carta de la Tierra, destacó que estos espacios trascienden la estética ornamental para convertirse en baluartes de biodiversidad y ética social.
“La Carta de la Tierra es una iniciativa internacional que promueve un marco ético. Entonces, la idea es que los jardines polinizadores no nada más sean vistos como un espacio donde los jardineros trabajen, sino un espacio de importancia para toda la universidad y también para el municipio… cómo a través de los jardines podemos crear espacios que promuevan la justicia social, la sostenibilidad, el bienestar humano, pero también el bienestar ambiental”.
El taller prioriza la creación de jardines polinizadores para atraer especies clave como abejas y mariposas. Este enfoque no solo mitiga el deterioro ecológico, sino que actúa como un catalizador de paz social, fundamentado en la premisa de que la recuperación de espacios públicos dignifica el entorno y reduce la violencia comunitaria.
La actividad profesionalizante que tuvo lugar fue dirigida al personal de jardinería y a los comités de sostenibilidad, un modelo de gestión que cumple con estándares internacionales.